por Eduardo Santana Castellón, Universidad de Guadalajara. Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (DERN-IMECBIO), Centro Universitario de la Costa Sur, Universidad de Guadalajara.
Sesión BIODIVERSIDAD Y MINERÍA.
Agradecemos al Consejo Regional Wixárika y al Frente en Defensa de Wirikuta Tamatsima Wahaa, por invitarnos y darnos el honor de participar en este análisis, que parecería que es para apoyar la lucha del pueblo Wixárika por Wirikuta, pero creo que ha quedado muy claro con base a las presentaciones de hoy, que es una lucha en realidad por todos y cada uno de nosotros, es por todo México, y además nos plantea un reto a todos.
Si en este caso preguntamos “por quién doblan las campanas”, pues no es sólo por el pueblo Wixárika y por Wirikuta, las campanas suenan también por el futuro de sustentabilidad de todo México. El problema de Wirikuta es una síntesis de una problemática más profunda en todo el país, tanto del campo como de la ciudad, como ya nos explicaron, por eso es tan importante.
¿Qué pasará si encontramos oro o zinc en otro cerro? Por decir un cerro … ¿en el Cerro del Tepeyac? Justificaría la actividad minera la destrucción del Cerro del Tepeyac y eliminar las tradiciones culturales en torno al Santuario de la Virgen de Guadalupe? ¿Qué tal si el oro se encuentra en otro cerro? Por decir otro cerro… ¿el Cerro de Chapultepec? Vamos removiendo el Castillo de Chapultepec y lo colocamos en otro lado. ¿Sería tan fácil destruir el Cerro del Tepeyac o el Cerro de Chapultepec como se está destruyendo Wirikuta?
Y la biodiversidad también es importante, ¿A quién le importa el águila real, más allá de cómo símbolo nacional? (o como parte del dinero donde sale retratada, para aquellos que lo que más le gusta es el dinero) Y sin embargo, fue otra ave rapaz, el Halcón Peregrino, la cual en la década de los 60s, nos mostró con el desplome de sus poblaciones como nosotros mismos nos estábamos envenenando por la contaminación del insecticida DDT. El águila, como otras especies, son indicadores del daño que nos podemos estar haciendo nosotros mismos.
La esencia del debate que hoy se ha discutido es que no se está tomando en cuenta adecuadamente ni el VALOR AMBIENTAL ni el VALOR CULTURAL de la región de Wirikuta.Y además, que la minería no es lo que nos dicen que es desde el punto de vista de su contribución a la sociedad mexicana y las poblaciones locales.
Un debate medular es la inadecuada valoración económica de los recursos naturales y de los valores culturales, lo que ocasiona su destrucción sin una visión de sustentabilidad, como representa el caso de Wirikuta. Se requiere aplicar una visión de economía ecológica (no de economía clásica o ni siquiera economía ambiental). Los valores ecológicos y los valores culturales no son externalidades económicas. Si se clasifican así, entonces el esquema de valoración económica es erróneo de entrada. Por ejemplo, la libertad es un valor inalienable, no se pueden comprar y vender personas aunque tengan un valor de mercado. Tampoco se compran y se venden lugares sagrados/culturales. La minería es necesaria, pero no en Wirikuta.
Lograr decretar por la UNESCO, con base al Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el territorio sagrado de Wirikuta como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad (la convención de Patrimonio Cultural Inmaterial no protege el territorio físico) no implica que se convierta en un bastión sitiado de protección de la biodiversidad, de sus servicios ambientales y sus servicios culturales, y que por lo tanto impide el desarrollo social.
Se debe concebir la iniciativa de conservación como un espacio de experimentación social para la gestión sustentable del territorio, que mantiene esos valores, pero que también genera opciones tanto para la necesidad del pueblo Wixárika, como de los propietarios locales, y los pueblos circundantes.
Planteamos como reto, para todos, que no se conciba la protección de Wirikuta como extraer el área del llamado desarrollo, sino que se plantee una nueva forma para cumplir su papel especial en un contexto más amplio del desarrollo regional y local.
Wirikuta, por sus características especiales, es un lugar que nos genera una nueva oportunidad para todos, pero en especial para los funcionarios de gobierno en turno que estén verdaderamente comprometidos con su país, para innovar y aplicar nuevos esquemas para lograr la transversalidad e integralidad de políticas públicas en un territorio definido; es decir lograr la gestión trans-sectorial real aterrizada en un espacios rurales, naturales, y en este caso cultural y sagrado.
Esto es difícil hacer, pero Wirikuta ofrece oportunidades para crear nuevas sinergias y efectos multiplicadores para el desarrollo rural en una zona árida con grandes limitantes de agua. La gestión sustentable del territorio de Wirikuta y su área de influencia en esencia se traduce no en la pobreza que ahora existe, sino en: empleos, salud pública, salud ambiental, educación, y nuevas inversiones alternativas para un desarrollo integral, y primordialmente, una alternativa a la minería que en otros lugares es posible, pero no aquí en Wirikuta, donde el pueblo Wirárika no lo desea, y donde se destruirán las sociedades locales.
Ya existe un antecedente en esta dirección, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) le transfirió a CONAFOR unos $200 millones de pesos para pago de servicios ambientales en zonas indígenas, proyectos que incluyen entre otros la reforestación que aquí se ha mencionado. La situación de Wirikuta nos da la oportunidad de innovar a nivel de programas de gobierno.
Se requiere que el Estado, con la participación del pueblo Wixárika y los pobladores de la región de Catorce, plantee con creatividad un nuevo esquema de integralidad de políticas públicas aterrizadas al desarrollo y la conservación del territorio específico de Wirikuta, CON GRANDES NIVELES DE FINANCIAMIENTO donde coinciden dependencias como CONAFOR, CDI, SAGARPA, CONAGUA, INE, entre otras.
VAMOS PLANTEANDO LO QUE SE REQUIERE HACER EN LAS MISMAS PALABRAS QUE UTILIZAN LAS DEPENDENCIAS GUBERNAMENTALES:
-Aplicar incentivos para el uso sustentable del capital natural;
-Apoyar a quienes ya lo usan de manera sustentable, comenzando por las comunidades indígenas;
-Promover la toma de conciencia en los sectores social y privado de manera que la producción y el consumo reconozcan el valor de conservar el capital natural y los valores culturales;
-Implementar acciones coordinadas de políticas y programas en los tres niveles de gobierno, y mediante la transversalidad e integralidad de los diferentes sectores de la producción
-Aterrizar en Wirikuta programas que no son tan nuevos, como los Programas de Desarrollo Regional Sustentable (PRODERs), Pago de Servicios Ambientales (PSA), Programas de Empleo Temporal (PET) y
-un nuevo PROGRAMA o ESQUEMA DE PAGO DE SERVICIOS Y VALORES CULTURALES.
ESTA ES LA OPORTUNIDAD QUE EL PUEBLO WIRÁRIKA, CON SU LUCHA POR WIRIKUTA, NOS OFRECE A TODOS.
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WIRIKUTA, EL DERECHO A LO SAGRADO.
Sesión BIODIVERSIDAD Y MINERÍA.
(Palabras de cierre de sesión en el FORO DE ANALISIS PARA UNA PROPUESTA LEGISLATIVA.
SENADO DE LA REPUBLICA, MEXICO D.F. 18 Y 19 DE ABRIL 2012.





Salvemos Wrikuta
Venado Mestizo